lunes, 17 de enero de 2011

danza flamenca

Historia

El fandango, que en el siglo XVII era el cante y baile más extendido por toda España, con el tiempo acabó generando variantes locales y comarcales, especialmente en la provincia de Huelva. En la Alta Andalucía y zonas limítrofes los fandangos se acompañaban con la bandola, instrumento con el que se acompañaba siguiendo un compás regular que permitía el baile y de cuyo nombre deriva el estilo "abandolao". De este modo surgieron los fandangos de Lucena, los zánganos de Puente Genil, las malagueñas primitivas, las rondeñas, las jaberas, los jabegotes, los verdiales, el chacarrá, la granaína, el taranto y la taranta. A causa de la expansión de las sevillanas en la Baja Andalucía, el fandango fue perdiendo su papel de soporte del baile, lo que permitió un mayor lucimiento y libertad del cantaor, generándose en el siglo XX multitud de fandangos de creación personal. Asimismo, miles de campesinos andaluces, especialmente de las provincias de Andalucía Oriental, emigraron a los yacimientos mineros murcianos, donde los tarantos y las tarantas evolucionaron. La Tarante de Linares, evolucionó hacia la minera de la Unión, la cartagenera y la levantica. En la época de los cafés cantantes, algunos de estos cantes, se desligaron del baile y se adquirieron un compás libre, que permitía el lucimiento de los intérpretes. El gran impulsor de este proceso fue Antonio Chacón, quien desarrolló versiones preciosistas de malagueñas, granaínas y cantes mineros.

La estilización del romance y de los pliegos de cordel dio lugar al corrido. La extracción de los romances de cuartetas o de tres versos significativos dio lugar a las tonás primitivas, a la caña y al polo, que comparten métrica y melodía pero que difieren en su ejecución. El acompañamiento de la guitarra les dio un compás que las hizo bailables. Se cree que su origen estuvo en Ronda, ciudad de la Alta Andalucía cercana a la Baja Andalucía y muy relacionada con ella, y que desde allí llegaron al arrabal sevillano de Triana, con gran tradición de corridos, donde se transformaron en la soleá. De la interpretación festiva de corridos y soleares surgieron en Triana los jaleos, que viajaron a Extremadura y que en Jerez y Utrera derivaron en la bulería, desde donde se difundieron por toda la Baja Andalucía, generando variantes locales.

En los grandes puertos andaluces de Cádiz, Málaga y Sevilla se desarrollaron los tangos y los tientos, que tienen una gran influencia de la música negra americana. Asimimo en Cádiz se generó el grupo de las cantiñas cuyo palo central es la alegría.

Algunas tonadas populares andaluzas, como los pregones, las nanas y campesinos cantos de trilla, tienen la misma métrica de las seguidillas flamencas. A partir de ellos pudo surgir la liviana y la serrana, que es una interpretación virtuosista y melismática de la liviana; de hecho, tradicionalmente se interpretan juntas. Este grupo de palos también pertenece la alboreá y la antigua playera, que se impregnó de la melodía de las tonás dando lugar a la siguiriya, que incorporó acompañamiento de guitarra.

[editar] Clasificación

[editar] Alfabética

Alboreá | Alegrías | Bambera | Bandolá | Bulerías | Cabales | Campanilleros | Cantiña | Caña | Caracoles | Carcelera | Cartagenera | Colombiana |Copla andaluza| Cordobesa | Corríos | Debla |Fantasía | Fandango | Fandanguillo | Farruca | Galeras | Garrotín | Granaína | Guajira | Jabegote | Jabera | Jota flamenca | Liviana | Malagueña | Mariana | Martinete | Media | Media Granaína | Milonga | Mineras | Mirabrás | Murciana | Nana | Petenera | Polo | Romance | Romeras | Rondeña | Rumba | Saeta | Seguiriya o Siguiriya | Serranas | Sevillana | Soleá | Tango | Tanguillo | Taranta o Taranto | Tientos | Toná | Trillera | Verdiales | Vidalita | Zambra | Zorongo

[editar] Según la métrica de la música

Los palos pueden dividirse en cinco grupos desde el punto de vista de la métrica, dependiendo de su compás:

[editar] Según la métrica de las coplas

Atendiendo a la métrica de las coplas los palos pueden dividirse en tres grandes grupos, los que usan:

  • El romance: coplas de tres o cuatro versos de ocho sílabas, con rima preferentemente asonantada en los versos pares.
  • La seguidilla: coplas de tres o cuatro versos alternos de cinco y siete sílabas, con rima en los versos cortos.
  • El fandango: coplas de cinco versos de siete u ocho silabas, rimando las pares y las impares por separado. A la hora de la ejecución se repite uno de los versos.

[editar] Según su origen musical

  • Los cantes que derivan de:

[editar] Según la procedencia geográfica

Atendiendo a su procedencia geográfica pueden divirse en:

[editar] Según la textura musical

Los cantes "a palo seco" (a capella, sin acompañamiento de guitarra) son las carceleras, la debla, el martinete, los pregones, la saeta, las tonás y las trilleras. El resto suele acompañarse con guitarra.

[editar] Léxico

Invitación a un tablao flamenco.

[editar] Ole

Adolfo Salazar recoge que la voz expresiva ole, con que se anima a los cantaores y bailaores andaluces, puede proceder del verbo hebreo joleh que significa "tirar hacia arriba", poniendo de manifiesto que los derviches giróvagos de Túnez también danzan dando vueltas al son de repetidos "ole" o "joleh".[26] En este mismo sentido parece apuntar el uso del vocablo "arza", que es la forma dialectal andaluza de pronunciar la voz imperativa "alza", con la característica igualación andaluza de la /l/ y la /r/ implosivas. Es frecuente el empleo indiscriminado de las voces "arza" y "ole" a la hora de jalear[27] a cantaores y bailaores flamencos, por lo que podrían interpretarse como voces sinónimas. Pero la más evidencia del origen de esta palabra puede ser del caló: Olá, que significa Venga. Asimismo, en Andalucía se conoce como jaleo al ojeo de la caza, esto es, la acción de ojear, que es "ahuyentar la caza con voces, tiros, golpes o ruido, para que se levante"[28]

Al margen del origen y significado de la expresión "ole", existe un tipo de canción popular andaluza así llamada por la característica repetición de dicha palabra.[29] Falla se inspiró en este tipo de canción en algunos pasajes del segundo acto de su ópera La vida breve.

[editar] Duende

Según el diccionario de la RAE el "duende" en Andalucía es un "encanto misterioso e inefable".[30] Federico García Lorca, en su conferencia Teoría y juego del duende confirma esa inefabilidad del duende definiéndolo con las siguientes palabras de Goethe: "Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica". En el imaginario flamenco, el duende va más allá de la técnica y de la inspiración, en palabras de Lorca "Para buscar al duende no hay mapa ni ejercicio". Cuando un artista flamenco experimenta la llegada de este misterioso encanto, se emplean las expresiones "tener duende" o cantar, tocar o bailar "con duende".

Junto a las anteriormente citadas, existen otras muchas palabras y expresiones características del género flamenco, como "cuadro flamenco",[31] "tablao flamenco",[32] "juerga flamenca",[33] "tercio",[34] "aflamencar", "aflamencamiento", "flamencología"...

[editar] Véase también

[editar] Notas

  1. Véase la 3ª acepción del término flamenco en el Diccionario de Real Academia Española.
  2. El flamenco es declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, Yahoo Noticias, 16 de noviembre de 2010, consultado el mismo día.
  3. El Origen Musical de los Animales Símbolos en la Mitología y la Escultura Antiguas. Barcelona. 1946.
  4. INFANTE, Blas.Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo. 1929-1931.
  5. P. GARCÍA BARRIOSO. La música hispanomusulmana en Marruecos. Larache. 1941.
  6. DE VEGA, Luis Antonio. Origen del Flamenco. El baile de los pájaros que se acompañan con sus trinos.
  7. PEDRELL, Felipe. Cancionero Musical Popular Español. Tomo II, Apéndice.
  8. Demófilo añade que los andaluces llamaban "flamencos" a los gitanos en sentido humorístico, pues para nombrar "lo moreno" ("caló" y "calé" significan "negro") recurrían al prototipo de "lo rubio", usando la figura retórica llamada ironía. Los andaluces, en contrapartida, eran llamados gachós por los gitanos. MACHADO ÁLVAREZ, Antonio. Colección de Cantos flamencos recogidos y anotados por Demófilo. Sevilla. 1881. Véase la definición de gaché en el DRAE.
  9. Véase el capítulo I de The Zincali: an account of the gypsies of Spain en el Proyecto Gutenberg
  10. Véase la 4º acepción de la voz flamenco en el DRAE.
  11. Véase la definición de cante hondo o jondo en el DRAE.
  12. MEDINA AZARA (seudónimo de Máximo José Kahn). "Cante jondo y cantares sinagogales" en Revista de Occidente. Madrid. 1930.
  13. GARCÍA MATOS, Manuel. "Cante flamenco, algunos de sus presuntos orígenes" en Anuario Musical nº 5. 1950. Pág. 99. ROSSY, Hipólito. Teoría del Cante Flamenco. Barcelona. 1966. Pág. 15.
  14. DE FALLA, Manuel. "El cante jondo", en Escritos sobre Música y Músicos. Introducción y notas de SOPEÑA, Federico. Ed. Espasa Calpe. Colección Austral nº 53. Madrid. 1972. ISBN 84-239-1853-X.
  15. La hibridación transcultural como clave de la formación del Nuevo Flamenco (aspectos histórico-sociológicos, analíticos y comparativos), por Gerhard Steingress.
  16. Diario El Economista (26 de junio de 2008). «Cultura confirma que el Centro Nacional de Flamenco de Jerez canalizará todas las iniciativas sobre este arte». Consultado el 20 de octubre de 2009.
  17. Nuevo paso de la Junta para incluir el flamenco en el currículo escolar
  18. Véase cante en el DRAE.
  19. El picado consiste en pulsar una cuerda con el dedo índice y medio alternativamente, apoyando los dedos en la cuerda inmediatamente superior.
  20. El trémolo que es la acción de pulsar con el meñique, el anular, el medio y el índice una misma cuerda de forma consecutiva y rápida. Es una técnica que en el flamenco se ejecuta usando cuatro dedos, mientras que en la guitarra clásica se usan solamente tres (anular, corazón e índice).
  21. Véase la definición de falseta en el DRAE.
  22. Investigadores de la UCA elaboran el primer estudio cinemático del baile flamenco con tecnología 3D
  23. Véase la 11ª acepción del término palo en el DRAE.
  24. Ríos Ruiz, Manuel: Introducción al cante flamenco, Edt. Istmo, Madrid, 1972, Dep.Leg. M-6.269-1972, p.78
  25. Janheinz Jahn. Muntu. Las culturas de la negritud. Ediciones Guadarrama, Madrid. 1970. Págs 190-191. Más recientemente los estudios de los musicólogos sevillanos Antonio y David Hurtado. La Llave de la Música Flamenca, Ed. Signatura, Sevilla, 2009
  26. Danza de derviches tunecinos en que se puede escuchar dos veces la voz "ole". Según Salazar, el origen del verbo joleh podría estar en el litúrgico Hallel. SALAZAR, Adolfo.La música de España. Ed. Espasa Calpe, Madrid. Colección Austral. 1514. 1975. Pág. 44-45.
  27. Véase la definición de jalear en el DRAE.
  28. Véase la definición de ojear2 en el DRAE.
  29. Véase las 2ª y 3ª acepciones de ole en el DRAE.
  30. Véase la 4ª acepción de duende en el DRAE.
  31. Véase la definición de cuadro flamenco en el DRAE.
  32. Véase la definición de tablao en el DRAE.
  33. Véase la definición de juerga flamenca en el DRAE.
  34. Se conoce como tercio a cada una de las frases melódicas de los cantes flamencos.

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